Lácteos y presión arterial: el patrón DASH explicado

El patrón DASH, que incluye de 2 a 3 porciones diarias de lácteos bajos en grasa o sin grasa junto con frutas, verduras y granos, redujo la presión arterial en un ensayo clínico. Pero el resultado corresponde al patrón completo, no a los lácteos por separado, y no sustituye el tratamiento que indique tu médico.
Aquí se explica qué es el plan DASH, qué midió el estudio original, qué papel pueden tener los lácteos y cómo llevarlo a la práctica sin atribuirle poderes que la evidencia no confirma.
Qué es el plan DASH
DASH significa Dietary Approaches to Stop Hypertension, es decir, enfoques dietéticos para detener la hipertensión. El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de Estados Unidos (NHLBI) lo describe como un plan de alimentación que incluye lácteos bajos en grasa o sin grasa, y que pide limitar los alimentos con mucha grasa saturada, como las carnes grasas y los lácteos enteros.
Las porciones de referencia
- Granos: de 6 a 8 porciones al día.
- Verduras: de 4 a 5 porciones al día.
- Frutas: de 4 a 5 porciones al día.
- Lácteos bajos en grasa o sin grasa: de 2 a 3 porciones al día.
- Sodio: hasta 2,300 mg al día; con 1,500 mg la presión baja todavía más.
Qué mostró el ensayo original
En el ensayo DASH participaron 459 adultos con presión sistólica menor a 160 mm Hg y diastólica de 80 a 95. Durante tres semanas comieron una dieta de control baja en frutas, verduras y lácteos y luego, durante ocho semanas, siguieron la dieta de control, una rica en frutas y verduras o una dieta combinada con frutas, verduras, lácteos bajos en grasa y menos grasa saturada y total. El sodio y el peso se mantuvieron constantes.
Los resultados, en números
La dieta combinada redujo la presión sistólica en 5.5 mm Hg y la diastólica en 3.0 mm Hg más que la dieta de control. La dieta de frutas y verduras redujo la sistólica 2.8 mm Hg más. En las 133 personas con hipertensión, la combinada bajó 11.4 y 5.5 mm Hg más que la de control; en quienes no tenían hipertensión, la reducción fue de 3.5 y 2.1. Los autores concluyeron que una dieta rica en frutas, verduras y lácteos bajos en grasa, con menos grasa saturada y total, puede reducir sustancialmente la presión arterial.
Qué parte corresponde a los lácteos
No se puede saber con ese diseño. La dieta combinada cambió varias cosas a la vez: más lácteos, pero también menos grasa saturada y total, además de las frutas y verduras. Que la dieta de frutas y verduras sola lograra un descenso menor sugiere que el patrón completo importa, pero no permite asignar un porcentaje a los lácteos. Por eso conviene hablar del patrón y no de un alimento milagro.
Nutrimentos de la leche que podrían influir
Harvard T.H. Chan School of Public Health señala que la leche contiene nutrimentos que pueden afectar la presión arterial y la salud ósea, aunque algunos de sus efectos favorables podrían debilitarse por el alto contenido de grasa saturada de la leche entera. El potasio, presente en la leche y el yogur, se relaciona con el equilibrio de líquidos y la función nerviosa y muscular. Del magnesio, el NIH indica que los suplementos solo reducen marginalmente la presión en ensayos clínicos, así que no conviene esperar mucho de ellos.
El sodio también cuenta
El NHLBI señala que reducir el sodio a 1,500 mg disminuye la presión incluso más que 2,300 mg. Si incluyes quesos u otros lácteos procesados, revisa el sodio en la tabla nutrimental, porque pueden sumar a tu total diario junto con otros alimentos.
Precauciones
Quien tiene hipertensión debe seguir el tratamiento indicado y consultar antes de cambiar su dieta. Las ingestas adecuadas de potasio no aplican a personas con enfermedad renal ni a quienes toman medicamentos que alteran la excreción de potasio, según el NIH. Si tienes intolerancia a la lactosa, consulta qué opciones de lácteos puedes incluir.
Cómo llevarlo a la práctica
Agrega una porción de yogur o leche baja en grasa al desayuno, acompaña las comidas con verduras, usa fruta como colación y prefiere granos enteros. Mide tu presión con regularidad y comparte los resultados con tu médico para evaluar si el plan te funciona.
Conoce más en AlpuraPreguntas frecuentes
¿Los lácteos bajan la presión arterial?
En el ensayo DASH, una dieta con lácteos bajos en grasa, frutas y verduras y menos grasa saturada redujo la presión más que la dieta de control. No es posible atribuir ese efecto solo a los lácteos, porque el patrón cambió varios componentes a la vez.
¿Cuántas porciones de lácteos incluye el plan DASH?
El NHLBI incluye de 2 a 3 porciones diarias de lácteos bajos en grasa o sin grasa. El plan completo también contempla de 6 a 8 porciones de granos, de 4 a 5 de verduras y de 4 a 5 de frutas.
¿Tengo que usar lácteos descremados en la dieta DASH?
El plan se define con lácteos bajos en grasa o sin grasa y recomienda limitar los lácteos enteros por su grasa saturada. Si tienes dudas sobre qué opción te conviene, consúltalo con tu médico o nutriólogo.
¿Cuánto sodio recomienda el plan DASH?
El plan de referencia establece 2,300 mg de sodio al día, y el NHLBI señala que 1,500 mg reducen la presión incluso más. Revisar las etiquetas ayuda a controlar el sodio de quesos y otros alimentos procesados.
¿El plan DASH sustituye mis medicamentos?
No. Es un patrón de alimentación que puede acompañar el tratamiento. Si tienes hipertensión diagnosticada, tu médico debe decidir cualquier cambio en tus medicamentos y revisar tus cifras.
Fuentes
- NHLBI (NIH) — DASH Eating Plan
- PubMed — Appel et al. 1997, A clinical trial of the effects of dietary patterns on blood pressure (N Engl J Med)
- Harvard T.H. Chan School of Public Health — The Nutrition Source: Milk
- NIH Office of Dietary Supplements — Magnesium: Fact Sheet for Health Professionals
- NIH Office of Dietary Supplements — Potassium: Fact Sheet for Health Professionals