Proteína en el embarazo y la lactancia: cuánta se necesita y de dónde obtenerla

Sí, las necesidades de proteína aumentan durante el embarazo y la lactancia, y el mayor incremento ocurre hacia el final de la gestación. Las ingestas de referencia vigentes en Norteamérica fijan 1.1 g por kilo de peso al día para todo el embarazo, mientras que estudios recientes sugieren que podría ser algo más en etapas avanzadas. La cantidad exacta para ti la define tu médico o nutriólogo.
También hay un punto importante: más proteína no es necesariamente mejor. Revisamos los números disponibles, qué dice la evidencia sobre los suplementos y cómo elegir alimentos de manera segura.
Por qué se necesita más proteína
Una revisión publicada en Advances in Nutrition explica que durante el embarazo el cuerpo deposita proteína en los tejidos de la madre y del bebé, y que ese depósito aumenta a lo largo de la gestación, con la mayor parte en el tercer trimestre. Por eso una ingesta adecuada es fundamental para un desarrollo saludable.
Cuánto se recomienda
Según esa revisión, el requerimiento promedio estimado de 0.88 g por kilo al día y la ingesta recomendada de 1.1 g por kilo al día se aplican a todas las etapas del embarazo. Un grupo de investigación midió los requerimientos con un método de oxidación de aminoácidos y calculó, en promedio, 1.2 g por kilo al día a las 16 semanas aproximadamente y 1.52 g por kilo al día a las 36 semanas. Esas cifras equivalen a entre 14 y 18 % de la energía, dentro del rango aceptable de macronutrientes. Como ejemplo ilustrativo, para una mujer de 65 kg serían unos 72 g al día con 1.1 g por kilo y unos 99 g con 1.52 g por kilo. Son datos de un solo grupo que aún deben confirmarse, así que no sustituyen la indicación de tu profesional de salud.
Lo que dice la evidencia sobre los suplementos
Una revisión Cochrane, en su versión de 2003, encontró que aconsejar a las mujeres comer más energía y proteína lograba aumentar su ingesta, pero sin beneficios consistentes en los resultados del embarazo. Los suplementos equilibrados de energía y proteína se asociaron con aumentos modestos de peso al nacer y menor riesgo de bebés pequeños para su edad gestacional. En cambio, en un número pequeño de ensayos los suplementos con alto contenido de proteína se asociaron con mayor riesgo de ese resultado. La lección es práctica: la prioridad es una alimentación equilibrada, no los productos concentrados de proteína.
El papel de los lácteos
Una revisión sistemática de 2022, con 42 estudios elegibles, reportó que el consumo de lácteos durante el embarazo se asoció con menor riesgo de bebés pequeños para su edad gestacional, aunque los autores piden estudios mejor diseñados. Una revisión sistemática previa halló una tendencia a que un mayor consumo de leche de la madre durante el embarazo se relacionara con mayor peso y talla del bebé al nacer, y señaló que faltan estudios sobre la lactancia. Son asociaciones, no pruebas de causa y efecto.
Alimentos para elegir con seguridad
- Lácteos pasteurizados como leche, yogurt y quesos hechos con leche pasteurizada.
- Huevo, pollo y carnes bien cocidos.
- Leguminosas combinadas con cereales, como frijoles con tortilla o arroz.
- Pescados recomendados por tu médico y bien cocidos.
La Organización Mundial de la Salud advierte que las mujeres embarazadas son alrededor de 20 veces más propensas a contraer listeriosis que otros adultos sanos y recomienda a los grupos de riesgo evitar los lácteos elaborados con leche sin pasteurizar y los embutidos listos para comer.
Y durante la lactancia
Una revisión de 2024 sobre requerimientos nutrimentales en el embarazo y la lactancia indica que se debe aumentar la ingesta de energía con énfasis en proteína y grasas saludables, y recomienda planes personalizados con profesionales de salud. También recuerda que la leche materna se adapta a lo largo del periodo de lactancia.
Cierre práctico
En lugar de contar gramos, asegúrate de incluir una fuente de proteína en cada comida y cuida la higiene y la pasteurización de los alimentos. Si tienes diabetes gestacional, enfermedad renal, sigues una dieta vegetariana o vegana, o tu embarazo es de alto riesgo, pide una valoración individual con un nutriólogo.
Conoce más en AlpuraPreguntas frecuentes
¿Cuánta proteína necesito durante el embarazo?
Las ingestas de referencia vigentes en Norteamérica fijan 1.1 g por kilo de peso al día para todo el embarazo, y estudios recientes sugieren que en el tercer trimestre podría ser algo más. Tu médico o nutriólogo ajusta la cifra a tu peso, tu salud y tu dieta.
¿En qué trimestre aumenta más la necesidad de proteína?
En el tercero. Una revisión de Advances in Nutrition explica que el depósito de proteína en los tejidos de la madre y del bebé aumenta durante todo el embarazo y ocurre sobre todo en el último trimestre.
¿Conviene tomar suplementos de proteína en el embarazo?
No como regla. Una revisión Cochrane de 2003 asoció los suplementos con alto contenido de proteína con mayor riesgo de bebés pequeños para su edad gestacional. Antes de usar cualquier suplemento, consulta a tu médico.
¿Puedo tomar leche y comer queso embarazada?
Sí, siempre que sean productos pasteurizados. La OMS recomienda a las mujeres embarazadas evitar los lácteos elaborados con leche sin pasteurizar por el riesgo de listeriosis.
¿La lactancia aumenta la necesidad de proteína?
Sí, las necesidades de energía y de nutrimentos aumentan durante la lactancia. Una revisión de 2024 recomienda subir la ingesta con énfasis en proteína y grasas saludables, y definir un plan personalizado con un profesional de salud.
Fuentes
- Elango R., Ball R. — Protein and Amino Acid Requirements during Pregnancy (Advances in Nutrition, 2016)
- Cochrane — Energy and protein intake in pregnancy (Cochrane Database of Systematic Reviews, versión 2003)
- Maternal Consumption of Milk or Dairy Products During Pregnancy and Birth Outcomes: A Systematic Review and Dose-Response Meta-Analysis (Frontiers in Nutrition, 2022)
- Effects of Milk and Dairy Product Consumption on Pregnancy and Lactation Outcomes: A Systematic Review (Advances in Nutrition, 2019)
- Organización Mundial de la Salud — Listeriosis (hoja informativa)